El té es una de las bebidas más antiguas y apreciadas en el mundo, y su clasificación por colores no responde a variedades de plantas distintas, sino a los procesos de elaboración que atraviesan sus hojas. Todos los tés provienen de la misma planta, la Camellia Sinensis, pero su sabor, aroma y propiedades cambian en función de la oxidación, el secado y otros métodos artesanales que cada cultura ha perfeccionado con el tiempo.
Té Blanco: la esencia más pura
El té blanco es la variedad más delicada y sutil. Se elabora con los brotes más jóvenes de la planta, cubiertos de una fina pelusa plateada que le da su nombre. Tras la cosecha, las hojas se dejan secar naturalmente sobre estantes de bambú, donde adquieren su carácter etéreo y ligero. Luego, se secan en horno a baja temperatura sin someterse a oxidación ni fermentación.
Su infusión es de un tono amarillo pálido y su sabor es suave, ligeramente dulce y floral. Es una opción perfecta para quienes buscan una bebida refinada con un alto contenido en antioxidantes.
Té Verde: frescura y vitalidad
El té verde es famoso por su frescura y su proceso de elaboración meticuloso. Después de la recolección, sus hojas pasan por un rápido secado y una vaporización o cocción ligera para detener la oxidación y conservar su característico color verde.
Su infusión varía entre tonos dorados y verdosos, con un sabor fresco, vegetal y a veces ligeramente astringente. Para disfrutarlo en su punto ideal, es importante no infusionarlo más de 3 minutos, ya que puede volverse amargo.
Té Azul (Oolong): el equilibrio perfecto
El té azul, también conocido como Oolong, es una variedad intermedia entre el té verde y el té negro. Su proceso de semi-fermentación le aporta un equilibrio único entre frescura y profundidad.
Su sabor es floral y con notas ligeramente tostadas, mientras que su infusión se tiñe de un elegante color ámbar-anaranjado. Es un té perfecto para quienes buscan una experiencia más compleja, con matices que evolucionan en cada sorbo.
Té Rojo (Pu-erh): envejecido y con personalidad
El té rojo, también llamado Pu-erh y originario de la provincia de Yunnan, China, es una de las variedades más singulares dentro del mundo del té. Su particularidad radica en que, tras la fermentación, las hojas se someten a un proceso de fermentación microbiana controlada, seguido de un período de envejecimiento que puede durar meses o incluso años.
Este proceso, es lo que le confiere al Pu-erh su sabor profundo y terroso, con matices amaderados. Su infusión presenta un tono rojizo oscuro y es apreciado no solo por su perfil aromático, sino también por sus beneficios digestivos y su capacidad para acompañar comidas copiosas.
Té Negro: intensidad y carácter
El té negro es la variedad de té más oxidada, lo que le otorga su característico color oscuro y su sabor profundo e intenso. Durante su elaboración, tras la recolección, las hojas se dejan marchitar para reducir su humedad y luego se enrollan cuidadosamente, un proceso clave que rompe las células de las hojas y libera las enzimas responsables de la oxidación.
A medida que avanza la oxidación, las hojas adquieren tonos cobrizos y desarrollan aromas más complejos, con notas maltosas, especiadas o incluso afrutadas, según la región de cultivo y el método de producción. Finalmente, el proceso se detiene mediante un secado a alta temperatura.
Su infusión oscura y aromática lo convierte en una opción perfecta para tomar solo, con leche o incluso con un toque de limón, según las tradiciones de diferentes culturas.
El Rooibos: una infusión sin teína
Aunque muchas personas lo llaman “té rooibos”, en realidad, el rooibos no es un té, sino una infusión. Proviene de un arbusto sudafricano llamado Aspalathus Linearis y se ha convertido en una de las opciones más populares para quienes buscan una bebida reconfortante sin teína.
Su nombre se popularizó como «té rojo africano» debido al color rojizo característico que adquiere al prepararlo. Su sabor es naturalmente dulce, con un toque amaderado.
Además de su delicioso aroma, el rooibos es rico en antioxidantes, lo que lo convierte en una opción ideal para combatir los radicales libres y cuidar el bienestar. Al no contener teína, puede tomarse a cualquier hora del día, incluso antes de dormir, y es apto para niños y personas sensibles a los estimulantes.
Plantas medicinales: tradición y bienestar en cada infusión
Desde tiempos ancestrales, las plantas medicinales han sido utilizadas para cuidar el cuerpo y el alma. En Artesano Natural seleccionamos cada hierba con mimo, siguiendo la sabiduría de las antiguas herboristas rurales, que transmitían su conocimiento generación tras generación.
Cada una de nuestras infusiones combina el sabor con el poder de la naturaleza, creando mezclas que no solo deleitan el paladar, sino que también aportan bienestar.
Gracias por compartir este camino con nosotros. 💚🍵
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